Malbec de Culto
El Durigutti Pie de Monte Malbec Finca Las Jarillas es una joya de los hermanos Durigutti y una de las expresiones más auténticas del Malbec de altura argentino. Procedente de Gualtallary, en el corazón del Valle de Uco, este vino nace a más de 1 300 metros sobre el nivel del mar, donde el clima extremo, los suelos pedregosos y calcáreos y la amplitud térmica dan origen a uvas de carácter inigualable.
Fiel al espíritu artesanal de la bodega, este vino se elabora con mínima intervención, fermentando con levaduras autóctonas en huevos de cemento y sin paso por madera. Esa decisión enológica —arriesgada y moderna a la vez— busca preservar la pureza del terroir y resaltar la identidad del viñedo Finca Las Jarillas, ubicado en la zona más alta y mineral de Gualtallary.
Durigutti Pie de Monte Finca Las Jarillas es un vino de culto, pensado para quienes buscan la expresión más pura y sofisticada del Malbec argentino. Representa una nueva generación de vinos mendocinos que miran más hacia el suelo que hacia la barrica, mostrando con orgullo que la elegancia también puede venir de la altura y la precisión.
NOTAS DE CATA
El resultado es un Malbec que rompe esquemas: profundo, elegante y de una precisión admirable. En copa, despliega un color violáceo intenso, brillante y seductor. En nariz, es complejo y fresco, con notas de mora, arándano, ciruela negra y violetas silvestres, entrelazadas con matices de tiza, grafito, hierbas de montaña y una sutil mineralidad que recuerda su origen de altura.
En boca, se muestra amplio y estructurado, con taninos finos, firmes y perfectamente integrados. La acidez vibrante equilibra su cuerpo y aporta una sensación de frescura poco común en los Malbec tradicionales. Su final es largo, tenso y persistente, dejando una huella de fruta negra y una elegante nota salina que invita a seguir bebiendo.
MARIDAJE
Este elegante Malbec encuentra su mejor compañía en carnes rojas a la parrilla, como bife de chorizo o entraña, donde su estructura y frescura realzan los sabores ahumados. También armoniza a la perfección con cordero al horno con hierbas, risottos de hongos silvestres o pastas con salsas intensas de trufa o queso azul. Su perfil mineral y equilibrado lo convierte además en un excelente aliado de quesos curados y platos de cocina contemporánea con un toque de sofisticación.