Don Melchor Concha y Toro, quien, enfrentándose al desafío de proteger su tesoro vinícola, recurrió a la riqueza del folklore chileno. Con astucia y conocimiento de la superstición arraigada en el pueblo, Don Melchor sembró la idea de fenómenos inexplicables que solo podían atribuirse a una presencia sobrenatural: el mismísimo diablo habitaba en sus bodegas.
Este relato ingenioso alimentó la imaginación de la gente, convirtiendo cada sonido en la bodega, cada eco, sombra y figura en un misterio por descifrar. La leyenda cobró vida propia, creciendo en las mentes y corazones de los lugareños. Así nació la narrativa del Casillero del Diablo, una historia que no solo cautivó la imaginación, sino que también protegió celosamente las preciadas botellas, que dejaron de desaparecer.
Hoy, Casillero del Diablo no es solo una leyenda; es un testimonio de la magia que emana de la bodega Concha y Toro. Este portafolio trasciende fronteras, llevando consigo la esencia única de los vinos chilenos y consolidándose como un icono reconocido en todo el mundo.
Desde viñedos estratégicamente situados a pocos kilómetros del océano Pacífico, surge Casillero del Diablo Chardonnay. Las brisas marinas constantes suavizan las temperaturas, infundiendo a nuestras uvas un frescor distintivo. Los suelos del valle del Limarí aportan una elegancia mineral sutil, mientras que los de Casablanca despiertan notas frutales, evocando la dulzura del albaricoque. El vino tiene una crianza de 6 meses en barricas de roble francés y americano.
NOTA DE CATA
Color suave amarillo verdoso, iluminado por destellos dorados verdosos.
Desde el primer encuentro, se revela un frescor cautivador, con un carácter frutal que envuelve los sentidos. Notas vibrantes de piña y duraznos se entrelazan con suaves toques de avellana, anticipando una experiencia única.
Este vino es una sinfonía de sabores. De buena estructura, equilibrio excelente y una acidez fresca y vibrante, de cuerpo medio con un largo final seco. Emergen notas jugosas de peras verdes y sutiles toques de durazno blanquillo, complementados por elegantes notas tostadas.
MARIDAJE
Ideal para acompañar pescados, mariscos, aves, pastas con salsas cremosas, ensaladas.