Esta cuvée forma parte de la colección «Héritage», que elabora Gérard Bertrand para rendir homenaje a los grandes terroirs del sur-oeste de Francia, en este caso la histórica región de la AOP Cahors, marcada por la tradición del Malbec (“Cot”) y los paisajes áridos bañados por sol, viento y montaña.
Con un enfoque que combina el respeto por el terruño con un estilo moderno, este vino pretende ofrecer carácter, autenticidad y profundidad. Así, para la añada 2020, por ejemplo, se indica que muestra “la esencia de Cahors… sin influencia aparente de madera…” lo que refuerza ese carácter puro del viñedo.
Las valoraciones críticas confirman su buen nivel: la añada 2020 alcanzó 90 puntos según la revista. Para la 2021, obtuvo 90/100 según James Suckling.
En resumen, es un vino que representa una excelente interpretación contemporánea del Malbec de Cahors —zona menos conocida internacionalmente que Argentina, pero histórica en Francia— combinando estructura y pureza, ideal para quienes desean explorar un tinto del suroeste francés con personalidad e historia.
NOTA DE CATA
El Gérard Bertrand Héritage “An 1152” Cahors Malbec se presenta con un intenso color rojo profundo, de reflejos violáceos que reflejan su juventud y concentración. En nariz despliega una aromática compleja y elegante, dominada por frutos negros maduros como arándanos, moras y cassis, acompañados de delicadas notas florales de violeta, hierbas secas y un leve toque terroso característico del Malbec de Cahors. En boca ofrece una entrada amplia y estructurada, con taninos firmes pero sedosos que le aportan equilibrio y redondez. La fruta vuelve a aparecer con fuerza, acompañada de matices de regaliz, especias y un fondo mineral que aporta profundidad. Su final es largo y persistente, dejando una sensación de frescura y elegancia. Es un vino expresivo, con el carácter auténtico del suroeste francés, ideal para disfrutar ahora o dejar evolucionar unos años en botella.
El Gérard Bertrand Héritage “An 1152” Cahors Malbec marida a la perfección con carnes rojas asadas o a la parrilla, como entrecot o lomo de res, así como con cordero al horno con hierbas provenzales o estofados de caza que resalten su estructura y profundidad. También armoniza muy bien con platos tradicionales franceses a base de pato o confit, y con quesos curados o de pasta dura, como Comté, Cantal o Manchego viejo. Su perfil intenso y especiado se equilibra con preparaciones sabrosas, de cocción lenta o con salsas oscuras, que permiten disfrutar de la riqueza del Malbec de Cahors en toda su expresión.