El Viña Albali Gran Reserva de Familia es el orgullo de la bodega Félix Solís, elaborado exclusivamente con uvas Tempranillo y un toque de Cabernet Sauvignon, procedentes de viñedos propios en la histórica región de Valdepeñas (Castilla-La Mancha, España). Cada vendimia es una expresión de tradición familiar: las uvas se recolectan a mano, con rendimientos bajos, solo en los momentos de máxima madurez, al amanecer. Tras la fermentación, el vino envejece en barricas de roble americano durante un periodo aproximado de 24 meses, seguido de reposo en botella, lo que aporta complejidad, profundidad aromática y un impecable equilibrio tánico. El resultado es un tinto complejo y refinado, con carácter, elegancia y notable potencial de guarda, inspirado en la ilusión y legado de una estirpe vitivinícola
NOTAS DE CATA
El Viña Albali Gran Reserva de Familia se presenta con un profundo color rojo picota de matices rubí y ribete teja, fruto de su prolongada crianza. En nariz despliega un bouquet complejo y elegante, con frutas rojas maduras y ciruelas confitadas que se funden con notas de cacao, vainilla, cuero y un toque especiado de clavo y nuez moscada aportado por el roble americano. En boca es amplio y sedoso, con taninos maduros y redondos que sostienen una estructura equilibrada, combinando potencia y refinamiento. El final es largo y armonioso, dejando recuerdos de fruta, especias dulces y un sutil eco ahumado, con un potencial de guarda notable que invita a disfrutarlo ahora o conservarlo para una mayor complejidad futura.
El Viña Albali Gran Reserva de Familia es un vino ideal para acompañar platos de sabores profundos y elaborados. Marida a la perfección con carnes rojas asadas o a la parrilla, como un entrecot o un solomillo, así como con cordero lechal al horno o estofados de larga cocción. También armoniza con caza mayor como ciervo o jabalí, realzando la intensidad de la carne con sus notas especiadas y su estructura. Entre quesos, es el compañero perfecto de variedades curadas y añejas como Manchego, Mahón o Gouda viejo. Su elegancia también lo hace excelente con embutidos ibéricos y platos tradicionales de la cocina castellana, donde su complejidad encuentra un diálogo perfecto con la riqueza de los sabores